martes, 24 de junio de 2014

Fuera de servicio

No es noticia para ti ni para el mundo mi afición de comparar los trenes con mi vida: sus vagones pasando a cientos de kilómetros por hora como personas pasando a millones de sentimientos por segundo, bifurcaciones como decisiones que marcan el rumbo de nuestro futuro, sus puertas cerrándose en mi cara como oportunidades perdidas. Tampoco eres el primer tren que recorre mi piel, ni el primero al que me subo; pero los momentos a tu lado son las ruedas que me permiten avanzar sobre mí mismo, y haces que en cada estación sea más feliz que en la anterior. Así que sí, es verdad, ya otros antes han pasado por esta parada, y se han quedado, y también se han ido, algunos incluso sin ni siquiera tocar el claxon a modo de despedida; pero tú sigues aquí, te has quedado y dices que será para siempre, y a mí sólo me apetece creerte, así que cierro la estación y corto todas las salidas; porque tú, cariño, tú eres el amor de mi vía.

viernes, 30 de mayo de 2014

Los dormitorios también tienen sentimientos

Hoy salgo por última vez por esta puerta, ésa que tantas veces hemos cerrado con llave para estar aislados del mundo. Miro las vistas a través de las ventanas que solíamos empañar en invierno e intento no olvidarme de ellas, aunque sean una mierda. Acaricio la cama en la que nos dimos nuestro primer beso; cierro los ojos y puedo volver a sentir tus labios torpes jugando con los míos. Sonrío. No echaré de menos este maldito zulo de dos metros cuadrados en el que me he sentido más libre que nunca, no mientras tú sigas ahí para hacerme amar cada puerta y cada ventana y cada cama nueva en la que duerma; no mientras estés dispuesto a conquistar conmigo cada dormitorio de este planeta. Respiro la última bocanada del ambiente rancio y cargado de la que ya no volverá a ser la habitación más pequeña del mundo. No sé si doy una vuelta sobre mí mismo o ella la da sobre sí misma, pero todo me da vueltas. Me agarro fuerte a la maleta y salgo decidido por la puerta, me giro ya desde fuera y con un silencio me despido de las cuatro paredes que me vieron hacer el amor por primera vez; y sólo ellas, tú y yo, sabremos que fue contigo.

miércoles, 21 de mayo de 2014

Fly with me

Suddenly I'm floating. I open my eyes and see all around me spinning. I look down and don't realise how but I run across your kisses. You have me in your arms, you're making me fly. We land in grass and lay. You lie down on my bent legs and I do it too in yours. We hug and kiss, and sometimes stop to ask each other if he's uncomfortable, but we both know that's impossible. 'Cause we are a perfect puzzle, the piece the other needed to be complete. So please, don't let me half again, let me feel complete forever, make me fly and above all,
fly with me.


lunes, 28 de abril de 2014

La nueva paleta de este pintor

El verde ya no es para la hierba,
ni el azul para el cielo;
sus ojos y nuestros amaneceres
le han robado los colores a este mundo.

El azúcar ya no es para el café,
ahora es para sus besos;
ni el sabor salado para el mar,
sino para su piel.

Ya no es para la violeta el morado,
sólo él y yo sabemos para qué;
aunque el naranja siga siendo
para los atardeceres a su lado.

Son segundos los minutos,
y minutos las horas,
y 4 días en Granada
el instante más feliz de toda mi vida.

El rojo para la sangre
que ya tiene sentido que corra por mis venas,
y el amarillo para el Sol bajo el que quiero vivir junto a él,
el resto de mis días.

Y como desde que le conocí
para los poemas no hay finales,
acabaré con una conclusión:
estoy enamorado de Alejandro Rico Pérez;
aunque esas tres palabras ya no sean para su nombre,
sino para mi descripción de amor.

martes, 8 de abril de 2014

De las palabras que no encuentro

Sueño que me caigo. Despierto chocando contra la cama, sintiendo que hubiese estado durmiendo elevado en el aire. Aún no ha amanecido, pero me levanto y me pongo una chaqueta sobre el pijama y tus zapatillas de dedos verdes (hay que estar preparado para soñar siempre). Tampoco me peino, porque una vez me dijiste que las mejores cosas de la vida despeinaban. De pie miro mi cama imaginándote tumbado en ella, escondiendo el verde de tus ojos y con la boca entreabierta. Sonrío y deseo que sea donde sea que estés dormido, estés soñando conmigo.

Abandono el cuarto y mis ganas de dormir, y salgo a la calle sin coger las llaves; el viaje que voy a emprender va a durar mucho más que mi estancia aquí, o que mi estancia en cualquier lugar. Y es que aunque sé que a ti te da igual que este mundo no haya inventado las palabras para escribirme cuánto me quieres, que no te importa porque puedes sentir cómo lo entiendo y te correspondo, y que eso es todo lo que necesitas; creo que esta noche he descubierto dónde encontrarlas, cómo decirte "te amo" sin que suene a "te amo", cómo sentir que de una vez te cuento lo que de verdad siento por ti.

Las palabras que busco no pueden entenderlas ellos, los demás, porque están en una lengua que sus corazones nunca llegarán a hablar; creo que vienen del mismo lugar del que proceden los sentimientos que ellas mismas describen, y que ese lugar sólo es accesible para dos personas tan locas como tú y como yo. Y que pronunciarlas hace música, y que tienen olor, y sabor, y color, y que nunca suenan dos veces igual.

Hoy salgo a buscarlas sin que ni siquiera haya salido el sol, y es que no puedo permitirme perder ni un segundo, no vaya a ser que para cuando las sepa y te las diga a ti ya no te queden "y yos". Sin GPS, ni mochila, ni nada que perder. Sólo yo, yo mismo y todo mi amor por ti. Si quieres puedes acompañarme, al fin y al cabo voy a tu reino. Y si no, allí nos vemos: en las Azoteas de Alejandría.

No sé exactamente si eran mariposas, pero estaban ahí sin que yo las llamara; cada vez que te acercabas, ¡revoloteaban!. Eran tuyas pero estaban en mi estómago...

—¿Signo del zodiaco? —Acuario, pero con mariposas en lugar de peces.

—¿Signo del zodiaco? —Acuario, pero con mariposas en lugar de peces.
"Mariposas en el estómago", vaya metáfora de mierda. Más bien parecen abejas asesinas.

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