Los cuerpos son solo cuerpos
El sexo es solo sexo
La gente es solo gente
Y nosotros éramos todo lo demás
Los cuerpos son solo cuerpos
El sexo es solo sexo
La gente es solo gente
Y nosotros éramos todo lo demás
Tu ausencia ha llenado todo de huecos
Y te los guardo y conservo intactos
El del armario, el del sofá, pero sobre todo el de la cama
El del corazón ya no es un hueco si te llevaste más de la mitad
Aunque este vacío tan grande llene hasta el último recoveco
Mis te amos incontinentes siguen retumbando haciendo eco
A veces los confundo y creo que son tus respuestas
Y me pregunto cuánto tiempo estuve hablando solo
Me engaño a mí mismo
Convenciéndome de que puedo ser feliz sin ti
Como quien vive sin una pierna, o sin un brazo, o sin las cuatro extremidades; sin madre, sin padres, incluso sin cabeza...
¿Pero qué pollo sobrevive a un corazón mutilado?
Intentar mejorar para que me elijas si vuelves
Es como entrenar para una maratón
Que sabes que se celebrará
El día después de tu muerte
Y si una vida sin sentido a partir de los 31
Es el precio a pagar de haberte vivido
Nunca un amor dejó una deuda tan grande
Y sin embargo, a pesar de todo, volvería a arruinarme
¿Quién de todas las versiones que dejé por el camino era realmente yo?
¿El que se dedicaba a bailar a nivel profesional?
Seguramente habría tenido una vida exitosa pero solitaria.
¿El que aprovechaba su inteligencia lógico-matemática para dedicarse a las ciencias?
Me habría pasado la vida aburrido como una ostra.
¿El que hubiera seguido estudiando música para poder componer sus canciones?
Habría sido mucho esfuerzo para muy poco talento, y aún menos recompensa.
¿El que hubiese estudiado alguna carrera de economía solo porque se le daba bien?
Despreciaría aquello mismo en lo que me habría convertido.
¿El que desarrollaría sus aptitudes periodísticas aguantando el estilo de vida de trabajar en la tele?
Habría sido muy yo, pero muy poco feliz.
¿El que apostara por su pasión por los edificios, espacios, interiorismo y urbanismo para ser arquitecto?
Viviría eternamente frustrado por no ser suficiente.
¿El que abrazara la mediocridad y se decantara por ser programador para así tener una buena vida?
Ni siquiera de eso he sido capaz.
¿El que llevara al plano activo toda su ideología política y luchara realmente por mejorar el mundo y lograr cambios en él?
Hace falta ser más valiente, o al menos más inconsciente.
¿El que se abstraía de su realidad leyendo, viajando, aprendiendo otras lenguas y hubiera sido un buen profesor, o un bohemio?
No era algo tan cómodo para alguien tan perezoso.
¿El que gracias a su gusto por los deportes y su buena disposición genética podría tener un cuerpo normativo y dedicarse al fitness?
Quiero creer que no lo he sido por no ser lo suficientemente superficial y no por falta de voluntad.
¿El que hubiera invertido su habilidad para el pensamiento y el debate en campos interesantes como la filosofía o la sociología, en lugar de en perder amigos?
Tendría la mente llena y el corazón vacío.
¿El que habría contado al mundo sus historias a través de películas, novelas y poesía?
De niños creemos que podremos hacer cualquier cosa...
¿Y entonces, después de 30 años, qué versión de mí queda?
El que no es nada.
Supongo que ahora la vida consiste en esto
Acallar la voz de mis deseos
Caminar por la otra acera
Evitar el bar donde nos conocimos
No ser capaz de recordar bien tu cara
Condenar a la tristeza
A mis ojos imanes atrapados
en tu mirada de hierro forjado
(Quizás te asusté)
Quedarme dormido buscando
Tu cuello en la memoria de mi olfato
Lamer mis labios evocando
la humedad de tus besos mojados
Las caricias de tu boca a mi alma
La suavidad de tu indiferencia
Apaciguando mi intensidad
(Solo te tuve una vez)
Ya solo queda ponerme a la fila
Como cuando tus dientes salían
Uno tras otro al reirte y decirme
Que hablando parecía un actor
(Solo quería conquistarte)
Ahora la culpa y la esperanza
Siguen subiendo y bajando
Como dos niños jugando
Incansablemente en un balancín
En el que, una vez más, como de costumbre
El miedo tiene el peso decisivo
(¿Y si es la última vez que siento algo así?)
Supongo que ahora la vida consiste en esto.
La urgencia de un beso, de un abrazo, de un te quiero (pero de los de verdad).
La urgencia de amar y ser amado, de cuidar y ser cuidado.
La urgencia de un familiar, de un amigo de toda la vida, de los que no conocen quien eres ahora y creen que te has convertido en lo que una versión lígrima y ya irrecuperable de ti prometía.
La urgencia de rendirse cuando has aguantado más de lo que podías.
La urgencia de huir cuando te quedaste, aún sabiendo que no querías seguir ahí.
La urgencia de salir a un espacio infinito, de sumergirse en la inmensidad del mar, de arriesgarse a naufragar... A cambio de encontrar tu hogar.
La urgencia de volver a casa. Y saludar desde un lugar inalcanzable.
Porque nunca es demasiado pronto para buscar la felicidad.