martes, 21 de junio de 2016

Amor cuántico

No sé cuántos años después
sigo sin saber si era verdad o cuento;
mi amor o tu entretenimiento;
invento mío o sueño nuestro.
Y aún prefiero dejarlo así:
secreto, incierto.
Como el gato de Schröndinger:
vivo, pero a la vez muerto.



martes, 8 de marzo de 2016

Hace ya tres años que sentí esto, cuando aún era honesto escribiendo sin importarme si quedaba bonito. Lo vuelvo a compartir porque aunque algunos sentimientos sean los mismos, el Anto del pasado se explica bastante mejor que yo.

lunes, 28 de diciembre de 2015

Diario. Pág. 16.

Hace tanto tiempo que necesito escribirlas que estas palabras me duelen alrededor del pecho, a lo largo de la garganta y hasta la punta de los dedos. Hay algo en mí, provocado o inventado, que no venía de fábrica sino que ha corrido por cuenta propia, que se encarga de pararme justo antes de librarlas. Hay algo en mí, y no, no es un amigo, más bien justo todo lo contrario: no hay un amigo en mí, por muy convincente que suene la voz de Tony Cruz en Toy Story. Pero ese algo hoy ha cambiado; quizás he desaprendido, o quizás ya todo me importa tan poco que puedo permitirme el lujo de derribar esas barreras que nos hacen creer protegidos. El caso es que ahora es hora de hacerme caso, y darle voz a ese grito mudo que me ruega salir para que yo mismo asimile de una vez lo que sé desde hace ya años.

Llevo más de una década creando momen-

jueves, 24 de diciembre de 2015

palabras descompuestas

imparecido sintemplaba eso. el vieneivá de un recticurvo. boquicerrado interiba. de inerróneo aguaentierros. un tiomuerto que se desrosca. ensidiferenciado en los giralunas. y el metecorchos que desdá. abredifícil de cosinrazón. más hacecabezas que sabelonada, pero menos rascasuelos. nosi complificación de una enhoramala. mmmm. shhh...

lunes, 23 de noviembre de 2015

Canciones sobre estar triste sin saber por qué

Dos estrofas riman belleza con pereza; dinero con puedo; amor con temor. Como si nada.

La ignorancia me tapa la nariz mientras el miedo a ser juzgado me obliga a tragarme mis opiniones. Y todo para qué, para respirar, ja, ja, como si este gris nos diera más la vida de lo que nos la quita. 

Y yo lloro. Lloro sin saber por qué. Sin saber de música pero sonando a canción. Canción de guerra por una paz. Una paz silenciosa rota por mis propios gritos. Gritos que retumban más allá de estas cuatro paredes. Y más allá de estas cuatro paredes, sin embargo, no consigo despertar a nadie.

Estribillo:



No sé exactamente si eran mariposas, pero estaban ahí sin que yo las llamara; cada vez que te acercabas, ¡revoloteaban!. Eran tuyas pero estaban en mi estómago...

—¿Signo del zodiaco? —Acuario, pero con mariposas en lugar de peces.

—¿Signo del zodiaco? —Acuario, pero con mariposas en lugar de peces.
"Mariposas en el estómago", vaya metáfora de mierda. Más bien parecen abejas asesinas.

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- Ligia García y García